Lo que me enseñó este chaleco sin terminar
Hay lanas que esperan su momento.
Lo que me enseño un chaleco sin terminar. tejido en pausa . Esta lana Corriedale uruguaya teñida a mano me la había guardado con amor. Tenía aroma a naturaleza, a idea tejida desde el alma. Decidí transformarla en un chaleco clásico, sin patrón, guiada solo por mi intuición de tejedora real y alerta.
El tejido venía viento en popa. Trenzas, cálidas, rítmicas, naciendo entre vueltas. Me sentía feliz con lo que salía de mis manos. Sentía que estaba haciendo algo especial, algo que tenía sentido.
Pero lo dejé unos días para avanzar con otro proyecto. Como nos pasa a muchas: vemos algo nuevo, se nos enciende la inspiración, y queremos empezarlo ya.
Cuando volví al chaleco… no recordaba cómo había hecho la torzada. Y aunque tenía todo anotado en mi bitácora de tejido, no me alcanzaron. Me perdí. Me frustré. Y lo dejé. Lo miré, rezongue, y lo guardé en la bolsa de los proyectos en pausa.
Lo peor fue que necesitaba el cable de las agujas para otro tejido (uso agujas circulares como si fueran rectas). Así que lo desmonté con cuidado y quedó ahí, dormido. Y como suele pasar, la bolsa de los UFOs crece en silencio.
Hoy, mientras tejía un shawl más liviano, recordé que ese chaleco sin terminar seguía ahí. Lo miré y pensé: no soy la única. No soy la única que se frustra, que olvida cómo seguir, que deja algo a la mitad. Aunque nadie lo diga, aunque en redes todo parezca perfecto… esto también es tejer.
Y entonces me dije algo que no solía decirme antes: está bien.
Está bien dejar. Está bien pausar. Está bien soltar.
Pero no lo voy a dejar en el olvido. Este proyecto de tejido sin terminar va a volver.
Voy a destejer sin enojo. A mirar de nuevo esa lana y dejar que me diga qué quiere ser. Quizás algo más simple, sin trenzas. O quizás otro diseño que surja cuando me siente frente a ella, sin expectativas.
Porque eso también es crear: escuchar al material, a una misma, y al momento.
Ya no me castigo por no haberlo terminado. Hoy agradezco lo que aprendí.
Por eso creé esta ficha para proyectos en pausa. Me ayuda a mirar mis tejidos con más amor y menos culpa. La completé para este chaleco, y la pegué en la bitácora. Me recuerda que un proyecto sin cerrar no es un error: es parte del camino.
Te la dejo como descarga gratuita si te suscribís a la web. Porque capaz vos también tenés algo empezado, a medio hacer, guardado en una bolsa… o incluso en la mente. Esta ficha no te juzga. Solo te acompaña.
Tejer es también esto: contarlo, compartirlo, y saber que no estás sola.
Y si todavía no retomaste ese tejido que espera, no pasa nada. Quizás lo hagas mañana, o el mes que viene. Lo importante es que sepas que no sos menos tejedora por pausar. No sos menos creativa por no terminar. Todo eso también forma parte del camino.
Quizás ese ovillo que espera está dándote tiempo para crecer.
Y cuando lo agarres de nuevo, vas a ser otra.
Si no sabes lo que significa UFOs y queres reirte un rato, te dejo AQUI, la explicación de que significa y otras que te haran entender este mundillo tejeril.
Ana – Tejer en Casa
Todas mis redes en un solo lugar, para que no te pierdas…
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